Supongo que hizo falta algo más que el título de éste post, una copa fría de sangría con frutas de conserva, para que volviera a escribir luego de casi más de tres meses. Ha pasado tiempo, lo sé, pero he aprendido que soy alguien que va y viene como el viento y que si se lo dispone no necesita dar tantas vueltas a cualquier asunto, sólo necesito echarle ganas.
Mi blog ha sido (y sigue siendo) el foco de desfogue para parte de mi creatividad, de mis alegrías y tristezas. Ahora, después de tiempo he comenzado a tener problemas con los puntos y comas, tanto así que me río de mi mismo porque no siento que tenga veinte años, sino unos quince o diecisiete. Es algo que me tomo con extremada gracia y sarcasmo.
Vuelvo a sentir inocencia y vuelvo a sentirme enamorado. No sé cuánto vaya a durar todo esto pero espero que llegue a durar lo suficiente o hasta que comience a caerse mi cabello. Desear que las sensaciones y sentimientos duren tanto es algo pretensioso pero creo que hasta a esas cosas yo debo de echarle ganas, sino, sería como he dicho, le daría mil vueltas a cualquier asunto.
Creo que eran algo de las nueve con diez minutos de la noche cuando curioseando por la web topé con una versión de un tema de hace más de veinte años cantada por los mismos que la crearon en ese entonces, los U2. Supongo que gracias a que ellos formaron parte de mi inspiración durante toda mi adolescencia hoy sienta cierto cosquilleo en el estómago y no pueda evitar dedicárselo a alguien muy especial. Especial, a pesar de todas las cosas que hayan pasado.
Aquí, la letra de la canción:
Hold me now, oh hold me now
'til this hour has gone around
And I'm gone on the rising tide
For to face Van Diemen's land
It's a bitter pill I swallow here
To be rent from one so dear
We fought for justice and not for gain
But the magistrate sent me away
Now kings will rule and the poor will toil
And tear their hands as they tear the soil
But a day will come in this dawning age
When an honest man sees an honest wage
Hold me now, oh hold me now
'til this hour has gone around
And I'm gone on the rising tide
For to face Van Diemen's land.
P.D. Por todo el cariño que les tengo a todos ustedes, les pido mis mas sinceras disculpas por esta excesiva y larga ausencia sin avisar.
sábado 24 de enero de 2009
miércoles 29 de octubre de 2008
// Dudas e ideas.
Ha pasado más de un mes y en todo este tiempo no había tenido el valor ni las ganas de encender el ordenador con el único propósito de comenzar a escribir. Me ha costado bastante. He tenido miles de ideas en mi cabeza, unas profundas, otras superficiales, algunas contradictorias y unas pocas sinceras. He visto que tengo miedo de volver a sincerarme conmigo mismo, de decirme la verdad mirándome al espejo y reaccionar positivamente frente a las cosas buenas que me están pasando.
¿Soy feliz? No lo sé. Por las cosas que tengo día a día debe de suponerse que sí pero hay algo que no va bien, algo que no me llena, algo que me confunde, me entristece y me sumerge en pena. ¿El motivo? No lo sé.
Hay personas que están siendo afectados por este ensimismamiento de desgano y confusión, y no estoy hablando de terceros sino de personas muy cercanas a mi. Personas que quiero y aprecio en demasía.
Hoy he vuelto a escribir porque ayer un amigo me dijo: "Vuelve a escribir, sabes muy bien que sólo así te vas conociendo un poco más".
En esas palabras veo la verdad de alguien que quizás se preocupe por mi, sin embargo eso no tiene importancia si no soy yo el que empiece a velar por mi mismo. De nuevo estoy hecho un lío completo.
Un abrazo.
¿Soy feliz? No lo sé. Por las cosas que tengo día a día debe de suponerse que sí pero hay algo que no va bien, algo que no me llena, algo que me confunde, me entristece y me sumerge en pena. ¿El motivo? No lo sé.
Hay personas que están siendo afectados por este ensimismamiento de desgano y confusión, y no estoy hablando de terceros sino de personas muy cercanas a mi. Personas que quiero y aprecio en demasía.
Hoy he vuelto a escribir porque ayer un amigo me dijo: "Vuelve a escribir, sabes muy bien que sólo así te vas conociendo un poco más".
En esas palabras veo la verdad de alguien que quizás se preocupe por mi, sin embargo eso no tiene importancia si no soy yo el que empiece a velar por mi mismo. De nuevo estoy hecho un lío completo.
Un abrazo.
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cosas personales
jueves 25 de septiembre de 2008
// Ajena.
Ella cree que puede desaparecer, que puede apretar el botoncillo rojo de su móvil cuantas veces quiera cada vez que vea en la pantalla del mismo mi número telefónico pronunciándose con una insistencia especial, cree que puede decidir cuándo hablarme y cuándo no. Ella cree que porque le hice caso a todas sus gracias y porque siempre le devolvía una sonrisa o una carcajada a alguna ocurrencia suya, yo, iba a estar siempre pendiente de ella. Desde luego que no.
No le guardo rencor, al contrario, me ayuda a darme cuenta que no es del todo bueno ser muy amable con las personas ya que en cualquier momento te pueden dar la espalda a pesar que infinidad de veces ellos te hayan dicho que siempre estarán allí, "que seremos siempre amigos". Es cierto que sólo es una amistad, pero si te ofrecen "algo" y "sin condiciones", como que te tomas las cosas de una manera diferente. Empiezas a pensar de otra manera, al menos eso me pasa a mí.
Ya son casi las seis de la tarde y no me extrañaría encontrármela y que me dé un "Hola, ¿Cómo estás?" como si nada hubiera pasado y ajena a todo tipo de comentario mío pidiéndole alguna explicación de por qué se da esos lujos de aparecer y desaparecer. Quizás sólo me diga que estuvo muy ocupada.
La verdad, para una próxima vez no me tomaré tan en serio una amistad, no importa cómo me la entreguen, así sea con envoltura dorada.
No le guardo rencor, al contrario, me ayuda a darme cuenta que no es del todo bueno ser muy amable con las personas ya que en cualquier momento te pueden dar la espalda a pesar que infinidad de veces ellos te hayan dicho que siempre estarán allí, "que seremos siempre amigos". Es cierto que sólo es una amistad, pero si te ofrecen "algo" y "sin condiciones", como que te tomas las cosas de una manera diferente. Empiezas a pensar de otra manera, al menos eso me pasa a mí.
Ya son casi las seis de la tarde y no me extrañaría encontrármela y que me dé un "Hola, ¿Cómo estás?" como si nada hubiera pasado y ajena a todo tipo de comentario mío pidiéndole alguna explicación de por qué se da esos lujos de aparecer y desaparecer. Quizás sólo me diga que estuvo muy ocupada.
La verdad, para una próxima vez no me tomaré tan en serio una amistad, no importa cómo me la entreguen, así sea con envoltura dorada.
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raros y exteriores
sábado 20 de septiembre de 2008
// ¿Ilógico?
He escuchado infinidad de veces que en la tristeza el hombre puede inspirarse y hacer cosas inimaginables que en cualquier otro estado no lo haría. Y no me refiero necesariamente a cosas artísticas teniendo como respaldo pinturas y melodías que en su concepto frío y triste logran ser unas obras de arte. No, no me estoy refiriendo a eso, sino a los terribles grados de un ensimismamiento contrariado que solo lleva a una parálisis de las actividades cotidianas y que me ha llevado muchas veces a alejarme de mi blog, de algunos círculos amicales y refugiarme en algún vicio momentáneo y por ende improductivo. Ahora mismo, podría estar así, en esa mencionada parálisis pero arranqué la estupidez de mi cabeza, abrí el explorador, entré a mi blog y después de mucho tiempo me animo a volver a escribir. Y creo que no debo de basarme sólo en estados de ánimos, sean buenos o malos, sino que simple y llanamente debo de hacer lo que me gusta hacer: Escribir.
Supongo que a partir de ahora trataré de hacerlo casi todos los días o al menos cada día intermedio, digamos que el concurso de de los 20Blogs me ha picado cierta curiosidad por insistir en conocerme aún más en la fase de bloggero.
Sí, pero para hacer todo ésto debo de ordenar y aclarar ciertas ideas, tomar muchas decisiones que por más pequeñas que sean traen una repercusión moderada hasta incluso gigantesca. Casi tan igual como el efecto mariposa y el aleteo de la misma que ocasiona cosas inimaginables. Decisiones en las que personas importantes como también no, aportaron quizás algún problema o solución en algún momento de mi día a día. Mientras voy aclarando mis ideas me doy cuenta que en la mayoría de mis escritos revelo historias revistiendo las cosas que me han ocurrido, las que no quisiera pasar y a las que les tengo un terror inimaginable mas no insuperable.
Veo también que debo de superar esa tontería de querer hacer un post demasiado elegante o casi perfecto, muy a pesar que me guste buscarla. Como también el miedo de dejarme muy vulnerable o demasiado descubierto con muchas de las cosas que dejo escapar aquí pero yo aún no termino de conocerme, como todos según yo, y a pesar de haber y seguir revelando pequeñas cosas de mi no debo de retraerme o arrepentirme porque escribir es algo que ya forma parte de mi vida y no es algo a lo que deba de temerle.
P.D. Si es tu primera visita aquí en mi blog, puedes darte una vuelta más concienzuda y encontrar diferentes historias que al crearlas marcaron pequeñas etapas en este jodido comienzo de mi juventud.
Supongo que a partir de ahora trataré de hacerlo casi todos los días o al menos cada día intermedio, digamos que el concurso de de los 20Blogs me ha picado cierta curiosidad por insistir en conocerme aún más en la fase de bloggero.
Sí, pero para hacer todo ésto debo de ordenar y aclarar ciertas ideas, tomar muchas decisiones que por más pequeñas que sean traen una repercusión moderada hasta incluso gigantesca. Casi tan igual como el efecto mariposa y el aleteo de la misma que ocasiona cosas inimaginables. Decisiones en las que personas importantes como también no, aportaron quizás algún problema o solución en algún momento de mi día a día. Mientras voy aclarando mis ideas me doy cuenta que en la mayoría de mis escritos revelo historias revistiendo las cosas que me han ocurrido, las que no quisiera pasar y a las que les tengo un terror inimaginable mas no insuperable.
Veo también que debo de superar esa tontería de querer hacer un post demasiado elegante o casi perfecto, muy a pesar que me guste buscarla. Como también el miedo de dejarme muy vulnerable o demasiado descubierto con muchas de las cosas que dejo escapar aquí pero yo aún no termino de conocerme, como todos según yo, y a pesar de haber y seguir revelando pequeñas cosas de mi no debo de retraerme o arrepentirme porque escribir es algo que ya forma parte de mi vida y no es algo a lo que deba de temerle.
P.D. Si es tu primera visita aquí en mi blog, puedes darte una vuelta más concienzuda y encontrar diferentes historias que al crearlas marcaron pequeñas etapas en este jodido comienzo de mi juventud.
martes 12 de agosto de 2008
// Bajo la lluvia.
Está lloviendo desde temprano, mi ropa está casi empapada y siento como la humedad de la noche ha comenzado a calar en mis huesos. Desde hace no se cuantas horas me topé con un parquecito y me senté en una de las bancas de por aquí. Sigue pasando el tiempo y sin darme cuenta algunas gotas de lluvia que caen en mi rostro se confunden con algunas de mis lágrimas. Respiro profundamente tratando de contener el aliento para encerrar lo que puede ser un llanto afligido y desesperado. De un momento a otro reacciono y entiendo que las cosas acabaron casi tan igual como la lluvia que ahora golpea levemente la acera de las calles, las hojas de los árboles, los tejados de las casas y algunos cuerpos como el mío, tendrá que acabarse y así dejar salir el sol una vez más.
La noche sigue avanzando, la neblina se hace cada vez más espesa al punto que siento como un frío denso entra por mis fosas nasales por cada respiración que doy provocando en mí escalofríos que me agitan. Me recuesto en el espaldar de la banca, me quito los lentes y levanto mi rostro para sentir como se humedece al ser impactado por las gotas de lluvia que dan golpecillos continuos e insistentes. Reviso en mi bolsillo, encuentro una cajetilla de cigarrillos que llevaba guardada sin saber por qué ya que había dejado de fumar desde hace algunos meses, supongo que involuntariamente la había comprado por algún presentimiento que me alertó que un momento como éste en el cual me sentiría solo y triste llegaría.
A pesar de estar casi empapado, eso no evita que pueda encender un cigarrillo para empezar con un par de caladas que penetran en mi pecho con una ligera incomodidad por la falta de costumbre. Sigo fumando, levanto la mirada y la veo a ella. -¿Qué haces fumando? Me prometiste que dejarías de hacerlo- dice ella casi sollozando. -Ya no somos nada, eso quisiste ¿No?, es mi vida. ¿Qué haces acá?- digo secamente.
Ella sigue parada al frente mío sin inmutarse, al parecer está casi tan empapada como yo. Habíamos terminado la relación hace unas horas antes por una discusión fuerte que tuvimos. Debo de admitir mis defectos, no he sido con ella un buen enamorado porque casi siempre la hacía esperar muchos minutos demás en las citas pactadas, otras veces en días enteros no le enviaba ni un solo mensaje de texto justificando mi descuido por responsabilidades inventadas de improvisto por mi en esos instantes, sin embargo en otras ocasiones le demostraba mi afecto con besos, abrazos y algunos regalos hechos por mí. Ella, en cambio tenía días en los que me negaba hasta un abrazo alegando que era muy descuidado y que el miedo a quererme mucho más de lo que yo me merecía según ella le asustaba terriblemente. No la culpaba, yo no fui un enamorado ejemplar pero también ella excusaba su frialdad y falta de cariño, creo que nuestros errores fueron siempre recíprocos.
Doy la última calada al cigarrillo que ya está a punto de acabarse. Ella me pregunta si puede sentarse a mi costado, yo acepto pero advirtiendo que sepa mantener las distancias puesto me daña tenerla allí cerca mío pero que si quiere conversar accedo a regañadientas escucharla. Ella me contesta que no es necesario puesto que no vino con esas intenciones. No le creí ya que al responderme tartamudeó notoriamente.
- Tú no has sido el mejor de los enamorados Paul... - no la dejo terminar para empezar a hablar yo.
- Sí lo sé Johana pero tu siempre has sido muy fría conmigo, me tenías harto con tus excusas y tu absurda forma de evitar quererme.
Ella se levanta sin decir una sola palabra. Empieza a caminar, por un momento se detiene y me dice "Ya es tarde". Intento entender bien, ella está siendo orgullosa con su actitud pero ¿Me está diciendo que realmente me quiere?. Corro hacia donde ella y me coloco en su frente, la sujeto de los brazos y levanto delicadamente su húmedo rostro pidiéndole que me mire. La mirada de Johana penetró la mía dejándome inmóvil por un largo momento mientras recordé las veces que la besé y que la abracé y que mientras duró esa magia ella siempre me miraba de esa forma. -¿Realmente me quieres?- le pregunto. Ella no contesta y a pesar de la lluvia vi claramente como dejó caer algunas lágrimas, llego al punto de no soportar más la presión en mi pecho y las mariposas que revolotean en mi estómago, tengo que hacer algo de una buena vez. La abrazo fuertemente pero ella no se inmuta a corresponder mi demostración de afecto. "Perdóname", es la última palabra que pienso pronunciar por estos segundos que me ahogan. Johana suelta un gemido dulce y quebrantado, me abraza, por sorpresa para mí con mucha fuerza, su gemido se convierte en un llanto delicado pero con sabor a quebranto, sus lágrimas aumentan así como la potencia de su dolor tan inentendible para mi. "¿Me prometes quererme tal y como yo te quiero?" fueron las últimas palabras de ella, le respondo asentando mi cabeza en señal positiva, le sonrío, me río y seco sus lágrimas. Yo y ella nos abrazamos y pienso que a pesar de la lluvia y la densa neblina fría preferiría que éste momento no acabe.

Imágenes de aquí y aquí.
La noche sigue avanzando, la neblina se hace cada vez más espesa al punto que siento como un frío denso entra por mis fosas nasales por cada respiración que doy provocando en mí escalofríos que me agitan. Me recuesto en el espaldar de la banca, me quito los lentes y levanto mi rostro para sentir como se humedece al ser impactado por las gotas de lluvia que dan golpecillos continuos e insistentes. Reviso en mi bolsillo, encuentro una cajetilla de cigarrillos que llevaba guardada sin saber por qué ya que había dejado de fumar desde hace algunos meses, supongo que involuntariamente la había comprado por algún presentimiento que me alertó que un momento como éste en el cual me sentiría solo y triste llegaría.A pesar de estar casi empapado, eso no evita que pueda encender un cigarrillo para empezar con un par de caladas que penetran en mi pecho con una ligera incomodidad por la falta de costumbre. Sigo fumando, levanto la mirada y la veo a ella. -¿Qué haces fumando? Me prometiste que dejarías de hacerlo- dice ella casi sollozando. -Ya no somos nada, eso quisiste ¿No?, es mi vida. ¿Qué haces acá?- digo secamente.
Ella sigue parada al frente mío sin inmutarse, al parecer está casi tan empapada como yo. Habíamos terminado la relación hace unas horas antes por una discusión fuerte que tuvimos. Debo de admitir mis defectos, no he sido con ella un buen enamorado porque casi siempre la hacía esperar muchos minutos demás en las citas pactadas, otras veces en días enteros no le enviaba ni un solo mensaje de texto justificando mi descuido por responsabilidades inventadas de improvisto por mi en esos instantes, sin embargo en otras ocasiones le demostraba mi afecto con besos, abrazos y algunos regalos hechos por mí. Ella, en cambio tenía días en los que me negaba hasta un abrazo alegando que era muy descuidado y que el miedo a quererme mucho más de lo que yo me merecía según ella le asustaba terriblemente. No la culpaba, yo no fui un enamorado ejemplar pero también ella excusaba su frialdad y falta de cariño, creo que nuestros errores fueron siempre recíprocos.
Doy la última calada al cigarrillo que ya está a punto de acabarse. Ella me pregunta si puede sentarse a mi costado, yo acepto pero advirtiendo que sepa mantener las distancias puesto me daña tenerla allí cerca mío pero que si quiere conversar accedo a regañadientas escucharla. Ella me contesta que no es necesario puesto que no vino con esas intenciones. No le creí ya que al responderme tartamudeó notoriamente.
- Tú no has sido el mejor de los enamorados Paul... - no la dejo terminar para empezar a hablar yo.
- Sí lo sé Johana pero tu siempre has sido muy fría conmigo, me tenías harto con tus excusas y tu absurda forma de evitar quererme.
Ella se levanta sin decir una sola palabra. Empieza a caminar, por un momento se detiene y me dice "Ya es tarde". Intento entender bien, ella está siendo orgullosa con su actitud pero ¿Me está diciendo que realmente me quiere?. Corro hacia donde ella y me coloco en su frente, la sujeto de los brazos y levanto delicadamente su húmedo rostro pidiéndole que me mire. La mirada de Johana penetró la mía dejándome inmóvil por un largo momento mientras recordé las veces que la besé y que la abracé y que mientras duró esa magia ella siempre me miraba de esa forma. -¿Realmente me quieres?- le pregunto. Ella no contesta y a pesar de la lluvia vi claramente como dejó caer algunas lágrimas, llego al punto de no soportar más la presión en mi pecho y las mariposas que revolotean en mi estómago, tengo que hacer algo de una buena vez. La abrazo fuertemente pero ella no se inmuta a corresponder mi demostración de afecto. "Perdóname", es la última palabra que pienso pronunciar por estos segundos que me ahogan. Johana suelta un gemido dulce y quebrantado, me abraza, por sorpresa para mí con mucha fuerza, su gemido se convierte en un llanto delicado pero con sabor a quebranto, sus lágrimas aumentan así como la potencia de su dolor tan inentendible para mi. "¿Me prometes quererme tal y como yo te quiero?" fueron las últimas palabras de ella, le respondo asentando mi cabeza en señal positiva, le sonrío, me río y seco sus lágrimas. Yo y ella nos abrazamos y pienso que a pesar de la lluvia y la densa neblina fría preferiría que éste momento no acabe.

Imágenes de aquí y aquí.
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